La Fiesta de los Santos Reyes Magos de Belén

Por: Diego Rodarte

En el marco de la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el pueblo de los Reyes Oztocoayan celebró su fiesta patronal en honor a los Santos Reyes Magos de Belén, venerados en la capilla del mismo nombre y que son patrones de esta comunidad que forma parte de los 19 pueblos de Tlalnepantla.

El pueblo de los Reyes era un antiguo calpulli de mexicanos, dependiente del señorío de Tenayuca Oztopolco. En el siglo XVI fue puesto bajo el patrocinio de los Tres Reyes Magos de Belén por los padres franciscanos del convento de Tlalnepantla y formó parte de la congregación de pueblos que tenía como cabecera Tenayuca, misma que perteneció a las cinco congregaciones de Tlalnepantla.

No se sabe a ciencia cierta el nombre indígena de la población, aunque conserva el nombre de Oztocoayan que significa “en donde viven en la cueva” o “donde hay casas en las cuevas”, sin embargo, se cree que este nombre es una mala transcripción del nombre Iztacallan, mismo que lleva el pueblo vecino de San Juan Iztacala.

Los preparativos de la fiesta patronal comenzaron semanas antes con la visita de las imágenes peregrinas de los Santos Reyes a diferentes calles y familias del pueblo del 29 de diciembre al 7 de enero.

La fiesta de los Santos Reyes inició el jueves 5 de enero con la visita de la imagen de San Jerónimo, patrono del pueblo vecino de San Jerónimo Tepetlacalco, a cuya parroquia pertenece la capilla de los Reyes Oztocoayan. Más tarde se elevaron globos de cantoya y en punto de la media noche se entonaron las mañanitas a los Santos Reyes Melchor, Gaspar y Baltazar.

El 6 de enero, fiesta principal de los Santos Reyes se desarrolló en medio de la música de la banda “La Perla” de Coyotepec, Estado de México, la celebración de dos misas y la quema de toritos. El domingo 8 de enero, después de la Misa Solemne de la fiesta, las imágenes de los tres reyes Magos descendieron de su altar, junto con la imagen de la Virgen de Loreto que forma parte del “Misterio de la Epifanía” de la capilla de los Reyes y que recuerda el momento narrado en el Evangelio de Mateo en el que tres reyes venidos de oriente llegaron a Belén para adorar al Hijo de Dios:

“Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra”.

Se dice que antiguamente al pueblo de los Reyes se le conocía como Santa María Oztocoayan, en relación a la imagen de la Virgen de Loreto, antes conocida como Santa María de Belén y que tiene un lugar especial en la capilla.

Minutos después de las cinco de la tarde dio inicio la procesión por las calles del pueblo, acompañados de un grupo de danzantes que abrieron paso al recorrido precedido por la Virgen de Loreto, seguida por las imágenes de los Santos Reyes, quienes gozan de especial devoción por parte de los fieles del pueblo de los Reyes, ya que afirman que quienes han pedido algún favor reciben como respuesta la intercesión de los Santos Reyes en sus necesidades tanto físicas como espirituales, siendo el rey San Melchor uno de los más solicitados y queridos por los fieles.

En el siglo XVIII, el pueblo de los Reyes Oztocoayan fue una de las comunidades que sufrió el azote de la peste del matlazáhuatl, por lo que es probable que en aquellos tiempos los Santos Reyes hayan jugado un papel importante en la devoción de la población para enfrentar dicha epidemia.

Al término de la procesión se llevó a cabo la Misa de acción de gracias por la fiesta patronal y se llevó a cabo la quema de pirotecnia para culminar con los festejos a los Santos Reyes Magos de Belén.

Cabe señalar que las imágenes de los Santos Reyes y de la Virgen de Loreto, posiblemente del siglo XVIII, aunque han sido modificadas en sus atributos, conservan su originalidad y la belleza que las caracteriza gracias al proceso de restauración al que fueron sometidos en 2009, lo mismo que la fiesta patronal, ya que anteriormente la procesión se llevaba a cabo en el atrio de la capilla y se encendían lumbreras en las que las personas se reunían para convivir y celebrar a sus Santos patrones.

Los Santos Reyes Melchor, Gaspar y Baltazar, gozan de especial cariño por traer alegría a los niños que los esperan con ilusión cada 6 de enero, pero su papel es fundamental en la historia de la salvación, ya que, de acuerdo con los evangelios y la tradición de la Iglesia, fueron ellos los que recibieron la revelación de Dios hecho hombre, manifestándose así a toda la humanidad.

Referencia: El pueblo de Los Reyes y Los Reyes Iztacala en la época prehispánica: un estudio arqueológico. Gilberto Pérez Rico, Centro INAH Estado de México.

Con información de: Lic. Humberto Raí Ramírez Jiménez, Cronista Comunitario y R.P.

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