La fiesta de San Isidro Labrador en Mexicaltzingo

«Tú que fuiste labrador, ayúdame en mi labranza donde tengo mi esperanza derramando mi sudor…»

Por: Diego Rodarte

El 12 de marzo de 1622 el Papa Gregorio XV canonizaba solemnemente a cinco santos que con el paso del tiempo serían reconocidos como grandes figuras de la historia de la Iglesia: San Felipe Neri, Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y San Isidro Labrador, este último conocido como patrono de los agricultores.

400 años después, la devoción a San Isidro Labrador, arraigada en el Valle de Toluca, es una de las más grandes expresiones de fe y tradición entorno al santo madrileño en tierras mexicanas, ya que su figura, ligada estrechamente a la agricultura, es el centro de vistosos paseos que recorren las cabeceras de los pueblos de la zona centro-oeste del Estado de México, siendo el más representativo el que se realiza en Metepec y que surge, de acuerdo con la tradición oral, a consecuencia de una sequía que azotó al Valle de Toluca, por lo que se realizó una procesión en el atrio de la parroquia de San Juan Bautista con cuatro yuntas, un burro y una vaca, para pedir la intercesión de San Isidro Labrador.

Cada 15 de mayo, el pueblo de San Mateo Mexicaltzingo se suma a las celebraciones entorno al santo de los agricultores con una misa solemne y un paseo que encabeza una imagen de San Isidro Labrador, óleo sobre tela, probablemente del siglo XVIII, que en sus inicios se veneraba en la parroquia de San Mateo Evangelista y cuyo origen es desconocido, pues hay versiones que refieren que la pintura fue parte de un antiguo retablo de la parroquia de San Mateo, mientras que otras señalan que la imagen de San Isidro Labrador fue donada al templo por el dueño del Rancho San Cristóbal; lo cierto es que para finales del siglo XIX, la imagen contaba con un mayordomo, lo que indica que ya existía un culto establecido en la población y por tanto, una festividad entorno a San Isidro Labrador.

Estas celebraciones fueron variando con el paso de los años, hasta la primera mitad del siglo XX, cuando surge el paseo tradicional en Mexicaltzingo, que solía llevarse a cabo primero en el atrio de la parroquia y más tarde en la cabecera municipal. La procesión la encabezaba la imagen de San Isidro Labrador, seguido del grupo de patrones a pie y a caballo, quienes regalaban tamales y tlaxcales a los vecinos del pueblo, sin dejar de lado las yuntas de bueyes o caballos adornadas con papeles de color y sus tlacualeras, hombres vestidos de mujer, que acompañaban a sus esposos a las labores del campo y les llevaban los alimentos, así como los gañanes que trabajaban bajo las órdenes del patrón. Terminado el recorrido, el grupo de patrones realizaba una danza en el atrio parroquial, simulando la milpa, mientras que las yuntas de bueyes y tlacualeras paseaban alrededor del atrio.

A principios del siglo XXI, por iniciativa de un fiscal de la parroquia de San Mateo, la imagen de San Isidro Labrador fue llevada a la capilla de la recién fundada colonia San Isidro, desde entonces la celebración a San Isidro Labrador se lleva a cabo en ese lugar, conservando los elementos principales que la conforman, realizando el recorrido, primero por los alrededores de la colonia para continuar hasta la cabecera principal del pueblo y regresar por la tarde a la capilla.

La organización de la fiesta inicia con meses de anticipación y en ella participan los fiscales de la parroquia, quienes realizan las listas de cobro para los gastos de la fiesta y coordinan las actividades de la misma; el mayordomo, es el encargado de pagar la misa del 15 de mayo; los cobradores del pueblo de Mexicaltzingo y de la colonia, responsables de juntar la cooperación para comida, banda, cohetes, el arreglo floral, y conseguir el remolque para trasladar las imágenes, entre otros gastos; los encargados de la capilla de San Isidro asumen el compromiso de organizar el novenario y la comida de la fiesta, así como dar mantenimiento a la capilla a lo largo del año; y las Cuadrillas, integradas por familias enteras y amigos, quienes organizan el recorrido principal, los ensayos de la danza, así como invitar a otros patrones a participar en la fiesta. A ellos se suman el milpero y la milpera que acompañan el recorrido.

Las actividades propias de la celebración inician con la pega de programas de la festividad en la cabecera municipal y en la Colonia San Isidro, acompañada de cohetes y banda, y con el novenario de preparación, en el que se baja la imagen de San Isidro al pie del altar para presidir los festejos.

El 15 de mayo inicia con las tradicionales mañanitas a San Isidro Labrador y a medio día se celebra la misa solemne de la fiesta, al término de la celebración eucarística, se realiza la bendición de yuntas y de los carros alegóricos adornados con motivos del campo, adornos de colores, portadas de semillas y la imagen de San isidro Labrador.

Concluida la bendición, inicia el recorrido por las calles de la colonia para salir rumbo al centro del pueblo en medio de un ambiente festivo amenizado por la música, el baile y el colorido de las yuntas, tractores y carros alegóricos que enmarcan el recorrido, mientras las diferentes cuadrillas regalan dulces, fruta, pan, flores o comparten un trago fuerte con las personas que se enfilan a la orilla de las calles para ver pasar la caravana en la que destaca la imagen de San Isidro labrador.

Una vez que termina el recorrido, inicia la Danza de los Patrones en el llano que se encuentra frente a la capilla, y que es una representación del ciclo agrícola marcado por tres melodías que señalan tres momentos importantes: labranza, siembra, cosecha y agradecimiento. El movimiento de los pies alude a pedir permiso a la tierra para abrirla y poder labrarla, mientras que en la última pieza musical, los participantes se hincan y agradecen por los frutos recogidos.

En el centro de la milpa se coloca una escalera entorno a la que bailan los patrones y patronas, mientras que los milperos, milperas y montoneritos representan a la población que trabaja en el campo.

Es así como el pueblo de San Mateo Mexicaltzingo, junto con los pueblos hermanos del Valle de Toluca, expresa su fe y gratitud a San Isidro Labrador, además de pedir su intercesión para tener lluvias provechosas y cultivos abundantes que les permitan seguir adelante y mantener vivas sus tradiciones.

Con información de: Sergio Casas Candarabe

Colaboración: Lic. Humberto Raí Ramírez Jiménez, Cronista Comunitario y R.P.

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