«Señor, cautivo por mi amor, que tus afrentas, dolor y humillaciones, tu Sangre, Pasión y muerte, me libren del cautiverio de mis pecados, del egoísmo de mi vida, de toda enfermedad, de toda tristeza y de todo mal…»
Por: Diego Rodarte
Capultitlán, Municipio de Toluca
Durante el tiempo de Cuaresma, el pueblo de Capultitlán, situado en el municipio de Toluca, recibe fervoroso en sus hogares a Nuestro Padre Jesús, una imagen de Jesús Nazareno a quien veneran en esa comunidad desde hace más de 200 años, y que durante 45 días, que inician el Miércoles de Ceniza, recorre las calles adornadas con motivos morados para visitar las casas de quienes lo solicitaron.
No se tiene una historia exacta de como llegó la imagen al pueblo; se dice que en Capultitlán existieron diferentes ranchos, y la imagen pudo haber sido venerada en alguno de ellos. Cuando las personas comienzan a abandonar el pueblo, la imagen queda a resguardo de una familia y esta a su vez la entregó a la parroquia del Divino Salvador, donde se le hizo un primer altar.
El 24 de enero de 1969, la iglesia del Divino Salvador se quemó, consecuencia, de acuerdo con los peritajes, de un corto circuito y de las veladoras que se quedaron prendidas en el interior del templo, consumiendo varias imágenes del siglo XVII, dos pinturas al óleo, un busto de la Virgen de Guadalupe y un antiguo órgano.
La imagen de Padre Jesús sobrevivió a este siniestro y se tomó la decisión de construir un templo nuevo que fue consagrado el 1° de enero de 2003 con el nombre de Templo de Jesús Doliente, mejor conocido como Templo de Nuestro Padre Jesús o Jesús camino al Calvario, quedando la escultura de Padre Jesús como imagen titular.

Existen dos celebraciones importantes en torno a Nuestro Padre Jesús de Capultitlán, la primera se celebra el 1° de enero de cada año en el marco de las fiestas del Dulce Nombre de Jesús, y la fiesta más grande durante la Cuaresma y la Semana Santa, en la que Nuestro Padre Jesús visita a 45 familias que le abren la puerta de su hogar para recibirlo con júbilo.
Cada día, Nuestro Padre Jesús sale en procesión y se meditan las 14 estaciones del Vía Crucis, la imagen se coloca en un carro adornado para la ocasión, preside la corona de espinas mientras que una banda de música, acompañada de un tambor o flautín, conocidos como “la cajita”, amenizan el recorrido entonando marchas propias de la Semana Santa.
En algunas de las estaciones de la Vía Dolorosa, realizan algunas escenas representadas por niños de las familias que reciben la estación. Por supuesto, no puede faltar la pirotecnia y se colocan tapetes de aserrín para recibir en casa a Nuestro Padre Jesús.
Anteriormente, la imagen original que se resguarda en el templo de Nuestro Padre Jesús era la que visitaba las casas, pero debido a su antigüedad, desde hace más de 35 años, una imagen peregrina es la que visita los hogares, siendo la imagen original la que preside las procesiones de la Semana Santa.

El Domingo de Ramos, los fieles de Capultitlán celebran con alegría la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, por lo que además de la imagen peregrina de Nuestro Padre Jesús, se suma la imagen del “Señor de Jerusalén” o “San Ramitos”, que acompaña a la procesión en la que los fieles portan palmas alabando al Hijo de Dios. En esta celebración está permitida la música y la pirotecnia.
El lunes, martes y miércoles santos, el ambiente cambia a la sobriedad, ya no se escucha la música de banda ni los cohetes, y se acompañan las procesiones con el “Pletente”, un pregón en latín que relata la Pasión de Cristo, acompañado por coros para su pronunciación. A los Vía Crucis de la semana se suma la imagen de Nuestra Señora de los Dolores que acompañará a su hijo en su dolorosa pasión.
La noche del Jueves Santo se hace la representación bíblica de la “Aprehensión de Jesús” y se realiza el Vía Crucis por las calles principales del pueblo, acompañados por diferentes personajes como los fariseos y los soldados que hacen la aprehensión con la imagen original, a la que le vendan los ojos y llevan amarrada de manos hasta la casa del mayordomo, ahí se hace la escenografía de un calabozo o “aposentillo” y permanece ahí durante doce horas.
A partir de las cinco de la mañana, las personas hacen la “Visita del Divino Preso” en casa del mayordomo, recordando el momento en que Cristo estuvo preso antes de ser condenado. Al medio día se traslada a Nuestro Padre Jesús a la iglesia para llevar a cabo los Santos Oficios, la Adoración de la Cruz, el Sermón de las Siete Palabras, la Homilía del Pésame a la Virgen y la Procesión del Silencio que encabeza el Santo Entierro con la Virgen de los Dolores, y al finalizar se realiza la procesión de las antorchas rezando el Vía Matris, encabezado por la Virgen de los Dolores.

El Sábado Santo se realiza la llamada Procesión de la Aurora, que comienza a las tres de la mañana, la imagen del resucitado sale de una de las casas junto con la imagen de Padre Jesús, llegando a la iglesia a las ocho de la mañana y a las doce del día del Domingo de Resurrección se realiza la misa solemne y el cambio de Mayordomía.
Una vez que asume el cargo, el nuevo mayordomo tiene la responsabilidad durante un año de atender la iglesia de Padre Jesús, dar mantenimiento y proveer de todo lo necesario, todo esto con el apoyo de varias personas devotas de Padre Jesús, así como de organizar las festividades del 1° de enero, precedidas por un novenario en la que la imagen de Padre Jesús también visita las casas de sus fieles y las ya mencionadas visitas de Cuaresma.
Para el periodo 2023 – 2024, José Luis Rubí Jiménez tomó el cargo de mayordomo después de 15 años de espera y recibió del mayordomo saliente la corona de espinas de Padre Jesús, como signo de su compromiso con el Señor y la comunidad:
“La devoción que tiene toda la gente hacia Nuestro Padre Jesús es impresionante, veo que cada vez es más la fe, es más la gente que acompaña, no tanto por lo que le dan, sino por devoción, por fe, por solicitar un favor y yo en lo personal estoy muy agradecido porque siempre me he encomendado a él, he pasado por situaciones poco complicadas y afortunadamente estoy aquí platicándolo, celebrando, llevando a cabo esta mayordomía junto con mi familia, así como otras personas que se han puesto en las manos del Señor y gracias a Dios han salido adelante”, compartió José Luis a EL COLOR DE LA FE.
Aunque no existen registros de algún milagro en particular en torno a la imagen de Nuestro Padre Jesús de Capultitlán, existen testimonios de los favores que el señor ha concedido a sus fieles, y algunos relatos que han pasado por generaciones, uno de ellos es que, ante una supuesta actividad del volcán Xinantécatl, se giró un decreto para que se desalojaran los pueblos que se encontraban en la periferia del volcán, y cuando los pobladores de Capultitlán acudieron a despedirse de Padre Jesús, la imagen tenía lodo en sus pies y se veían huellas en el piso, lo que interpretaron como señal de que Padre Jesús había subido al volcán para calmarlo y así salvar a su pueblo.
Agradecimientos:
José Luis Rubí Jiménez, Mayordomo de Padre Jesús de Capultitlán 2023 -2024
Ricardo Reyes, Parroquia de San Felipe Tlalmimilolpan



















