Señor de las Tres Caídas del barrio de Analco

“Caes con el peso de tu cruz que son todas nuestras cruces, tus rodillas desolladas, doloridas, ensangrentadas, pero caes y te levantas…”

Señor de las Tres Caídas del barrio de Analco, Puebla.

Por: Diego Rodarte

Ciudad de Puebla

Uno de los barrios más antiguos de la ciudad de Puebla de los Ángeles es el de Analco, palabra que significa del otro lado del río porque se estableció en el margen derecho del río de San Francisco. Para la construcción de la ciudad de Puebla se trajeron indígenas de Tlaxcala y de Cholula que se establecieron en el barrio de Analco, donde construyeron una ermita dedicada a las Benditas Ánimas del Purgatorio y tiempo después, al construirse el templo actual bajo la tutela de los franciscanos, la nueva titularidad fue para el Santo Ángel Custodio.

La obra comenzó en el año de 1618 que sustituyó a una más sencilla, y años más tarde, alrededor de 1640, el Obispo Juan de Palafox retira a los franciscanos y la constituye Parroquia, con lo cual, los vecinos terminaron de construir el actual templo.

Las crónicas mencionan que los españoles levantaron un altar en la capilla en donde colocaron una pintura de Jesús caído bajo el peso de la cruz, imagen que despertó la devoción y el culto, estableciendo una cofradía en las que se asentaron las principales personas de la Ciudad y eligieron por primer mayordomo al regidor don Antonio Díaz Delgado, quien promovió que se hiciese una imagen de bulto del mismo Señor para colocarla en el altar.

Señor de las Tres Caídas / Foto: Procesión del Viernes Santo Puebla, créditos a quién corresponda.

El encargo lo hicieron a un diestro escultor llamado Manuel de la Paz, quien eligió un tronco de ceiba que había en el mismo sitio en que está hoy la capilla, y entre las condiciones que puso para esculpir la imagen, pidió que nadie lo molestara en su estudio para revisar los avances de la obra.

El escultor trabajaba de día y de noche, lo que dio motivo a un compadre suyo, ciego de nacimiento, que vivía a un lado del taller, se acercara a preguntar qué obra tan urgente tenía entre manos que le hacían trabajar de noche, y habiéndole dicho lo que era, el ciego le suplicó que le permitiera tocar el rostro del nazareno, pues así se daría una idea de cómo era. Al tocarlo, lo saludó con reverencia y afecto diciendo: Soberano Señor de Cielo y Tierra, y en ese instante, el que era ciego recuperó la vista.

La noticia del milagro corrió por toda la ciudad, y una vez terminada la escultura, fue trasladada en una imponente procesión al barrio de Analco, donde se dice le construyeron una capilla. Desde entonces, la cofradía estableció hacerle un novenario solemne que concluía el tercer domingo después de Pascua, y fueron las mujeres de los regidores las que tomaron el cargo de vestir y adornar la sagrada imagen con una túnica de estrofas de seda, oro y plata.

Imagen del Señor Jesús de Analco /Foto: poblanerías.com, créditos a quien corresponda.

La escultura representa a Cristo en la segunda caída cuando iba camino al Calvario, destaca su rostro expresivo y sufriente, tiene una rodilla en tierra y la otra pierna estirada intentando levantar la cruz, pero lo que llama la atención es que su pie izquierdo que sobresale de la túnica despide un aroma a rosas, curioso hecho que puede corroborarse.

La devoción al Señor de las Tres Caídas dio lugar a que la cofradía participara en las procesiones de Semana Santa en la ciudad de Puebla de los Ángeles, junto con otra imagen de Jesús Nazareno que según la tradición fue un regalo del Obispo Juan de Palafox, la cual está de pie cargando el pesado madero, conocido como Señor Jesús de Analco.

Cuenta la leyenda que la imagen del Señor Jesús llegó al barrio de Analco en 1649 y fueron campesinos indígenas quienes la resguardaron en sus chozas.

Anda del Señor de las Tres Caídas en la Procesión del Viernes Santo en Puebla.

En 1992, cuando se decidió recuperar la Procesión del Viernes Santo con las imágenes pasionarias de mayor veneración en Puebla, el barrio de Analco participó con la imagen del Señor Jesús de Analco, hasta que el Párroco decidió cambiarla por la imagen del Señor de las Tres Caídas.

La imagen bendita es porteada por fieles de los barrios de Analco, El Alto y de La Luz; pesa casi 70 kilos, aunque por el anda y los ornamentos llega a pesar 400 kilos, por lo que debe ser porteada por 100 personas en diferentes turnos.

El Quinto Viernes de Cuaresma, fieles provenientes de distintas partes de Puebla y del país visitan el templo de Analco para celebrar la fiesta de ambas imágenes de Jesús camino al Calvario, pues por medio de ellas han recibido diferentes dones que los fieles reconocen como milagros, además, esta devoción los prepara para vivir la Semana Mayor.

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